
12/01/2012- EUROPA PRESS, MADRID
La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, ha dirigido una carta a todos los pensionistas en la que reitera el compromiso del Gobierno con "el mantenimiento y la mejora del Estado del Bienestar".
Según un comunicado del Ministerio, para cumplir este objetivo, Báñez ha informado a los pensionistas de que se están poniendo en marcha un conjunto de reformas económicas para impulsar el crecimiento económico y la creación de empleo, "que son la garantía de la sostenibilidad del sistema público de pensiones".
El Ministerio de Empleo ha recordado que casi 9,5 millones de pensionistas se beneficiarán a partir de este mes de la revalorización de sus pensiones aprobada por el Gobierno, que tendrá un coste de 1.382,65 millones de euros para la Seguridad Social. La revalorización de las pensiones para 2012 alcanza de manera general el 1%, quedando garantizada la compensación por la desviación que pudiera producirse este año respecto a la evolución real de la inflación.
Los beneficiarios de las pensiones mínimas (pensiones Sovi no concurrentes; pensiones no contributivas y protección familiar por hijo a cargo), que no se vieron afectados por la congelación de las pensiones durante el año 2011, percibirán, además, una paga compensatoria por la desviación de inflación en 1,9 puntos registrada en el pasado ejercicio.
Muchos son los que al oir la palabra Andalucía, lo asocian inmediatamente a fiestas y diversión.
Sin embargo, los que vivimos en ella, sabemos que la realidad es bien distinta.
Los andaluces estamos viviendo, al igual que la mayoría de españoles, una situación desesperante.
Por desgracia, la solución no parece llegar, porque permanecemos a la espera de un milagro que no llega. La creencia que tiene la mayoría de la gente que procede de Despeñaperros para arriba, es que los andaluces somos unos incultos y unos analfabetos.Y posiblemente la explicación es que somos muy confiados.
Confiamos en que los gobernantes luchen por nuestros derechos, al igual que sucede en otras comunidades, cosa que difícilmente llega a realizarse.
Y si ya nos referimos a nuestra ciudad, la cosa es más grave aún.
Cualquier pueblo de nuestros alrededores, se moviliza ante las injusticias pidiendo por sus derechos, uniéndose para hacerse oir. pero Écija, no tiene ése empuje que a quienes nos obsevan, les parece increíble dada la ciudad que mostramos a quienes nos visitan y no ven las miserias que se enconden en ciualquier hogar ecijano.